Día, Noche, Tierra y Mar

SONY DSC
Día, noche, tierra y mar, Acrílico sobre lienzo, 100 cm x 114 cm.

El día, la noche, la tierra y el mar, ha sido realizado en un soporte de 100 cm x 114 cm, en una forma casi cuadrada. El bastidor ha sido entelado en una tela de loneta, caracterizada de tener una trama y urdimbre fina y, con la finalidad de lograr un efecto plano en las formas de la composición.

En cuanto a la elección en torno a la distribución de los elementos sobre el soporte, se ha querido optar por la armonía y el equilibrio en la distribución de las formas que, irían desde el centro hacia fuera. En la parte central encontramos una suerte de telas de distintas formas geométricas irregulares, yuxtapuestas entre sí y unidas mediante imperdibles, todas ellas encoladas sobre el lienzo. Mientras que encerrando este junto de formas geométricas que, juntas conforman una superficie abierta de planos, encontramos a los laterales tanto de la izquierda, como de la derecha una suerte de planos verticales de color que se encargan de preservar la composición de una manera estable y armónica dentro del lienzo.

El origen de esta obra parte de una serie de experimentaciones a partir del juego con las formas geométricas y la combinación y colocación de colores en un determinado lugar sobre el lienzo; todo ello con la intencionalidad de causar un efecto anímico determinado en el espectador. Esta serie de experimentos, en un primer momento fueron realizados de manera inconsciente, mediante la realización de diversas pruebas. Sin embargo, a raíz de estudiar con detenimiento la obra de Kandinsky, esto es, de una manera que fuera más allá de lo meramente visual, leí su tratado De lo espiritual en el Arte.

Muy de acuerdo a lo que expresaba Kandinsky, el padre de la abstracción, en su tratado de pintura a modo de tratado de iniciación a la pintura abstracta: “el color es un medio para ejercer una influencia directa sobre el alma.

<<Cada obra escoge su propia forma y está únicamente sujeta a la necesidad interna. Sin embargo, este concepto no debe entenderse desde un punto de vista expresionista como fuerza interna del artista, sino como un criterio objetivo de las formas y está únicamente sujeta a la necesidad interna>>.

Podría decirse que El día, la noche, la tierra y el mar, tiene una cierta correlación con la obra Pequeños mundos IV de Kandinsky, 1922, se comparan un poco estas dos obras.

Escanear 11
Pequeños mundos IV, Kandinsky, 1922.